Crazy 8s es un ejercicio de bocetado en el que cada persona explora ocho ideas en ocho minutos. Plantea el mismo problema a todos, divide el espacio de trabajo de cada participante en ocho recuadros y pide una respuesta diferente en cada uno. El objetivo es descubrir alternativas, no dibujar ocho pantallas perfectas ni elegir una ganadora antes de que los demás expliquen sus ideas.

En un grupo remoto, una pizarra compartida para la lluvia de ideas reúne la pregunta, los bocetos y la conversación. Aun así, cada persona necesita sus propios ocho recuadros. Si todo el grupo rellena una única cuadrícula, el ejercicio cambia: los participantes negocian las ideas en lugar de explorarlas por su cuenta.

Ocho bocetos diferentes para ayudar a los clientes de una cafetería a recoger un pedido móvil
Un mismo problema de recogida puede dar lugar a soluciones muy distintas.

Qué deberías obtener al terminar

El resultado inmediato es un conjunto de alternativas sencillas que otras personas puedan entender. Un boceto puede consistir en unas cajas, flechas y palabras. Saber dibujar importa menos que mostrar qué vería, haría o comprendería una persona.

La guía de Crazy Eights de Miro describe el formato de ocho ideas en ocho minutos. Separa esa ronda del tiempo necesario para explicar el problema, compartir el trabajo y decidir qué desarrollar. Un ejercicio de ocho minutos no equivale a un taller completo de ocho minutos.

Úsalo cuando el grupo entiende el problema, pero se queda demasiado pronto con una sola solución. Si no hay acuerdo sobre qué problema se está resolviendo y a quién afecta, acláralo primero. Si ya existe un diseño detallado y quieres evaluar su usabilidad, este ejercicio de bocetado no responderá esa pregunta.

Prepara una pregunta y ocho recuadros por persona

Empieza con un problema lo bastante concreto como para dibujarlo, pero que no imponga la respuesta. En nuestro ejemplo, los clientes de una cafetería pueden hacer un pedido desde el móvil, pero no saben bien dónde esperar ni cuándo recogerlo.

Pregunta: «¿Cómo podría un cliente saber dónde y cuándo recoger el café que ha pedido desde el móvil?»

«Diseña una notificación mejor» es demasiado específico: ya ha elegido una notificación como solución. «Mejora la experiencia en la cafetería» es demasiado amplio: una persona puede dibujar el pago y otra rediseñar los asientos.

Prepara ocho recuadros del mismo tamaño. Deja espacio encima para la pregunta y debajo para las notas que surjan al compartir el trabajo. Numera los recuadros para poder mencionar una idea sin moverla. En Boardmix, coloca rectángulos sencillos en el lienzo y reserva una zona para cada participante. También sirve el papel: quien no se sienta cómodo dibujando con el ratón puede hacer los bocetos a mano y añadir después una fotografía nítida.

Antes de empezar, explica qué nivel de detalle basta. Un rectángulo con la palabra «Listo» y una flecha hacia la estantería de recogida es suficiente. No hacen falta una interfaz terminada, los colores de marca ni ilustraciones realistas.

Haz la ronda sin evaluar cada idea

  1. Leed el problema juntos. Resuelve dudas sobre la situación, como si el cliente ya está en la cafetería. No muestres tu solución preferida.
  2. Inicia los ocho minutos. Pide una idea por recuadro. Se puede pasar al siguiente antes de tiempo; dedicar toda la ronda a perfeccionar el primero anula el propósito.
  3. Pausa la conversación. Comentar continuamente las ideas de una persona puede orientar a los demás en la misma dirección.
  4. Avisa del tiempo de forma sencilla. Basta con una cuenta atrás visible o avisos en voz alta. Usa el temporizador que el grupo tenga disponible; el método no depende de una función concreta de la pizarra.
  5. Terminad de dibujar antes de compartir. Deja que cada persona añada una etiqueta breve a los bocetos que no se entiendan por sí solos.

Si alguien se queda sin ideas, propón cambiar el momento de intervención: antes de llegar, en la entrada, durante la espera o al recoger el pedido. Otra pregunta útil es «¿Qué funcionaría sin un teléfono?». Estas pistas cambian el enfoque sin proporcionar un diseño concreto.

Ocho bocetos para el mismo problema de recogida

Imagina que una persona propone las ocho opciones siguientes. Son diferentes a propósito: algunas cambian la experiencia móvil, otras modifican el local y otras conectan ambos entornos.

Ocho bocetos numerados de recogida de café: código, plano, progreso, hora estimada, zona, pantalla, aviso e instrucciones de texto
Compara las ideas que hay detrás de los dibujos, no lo bonitos que hayan quedado.
RecuadroQué dibujarQué ayuda a entender al cliente
1. Código de recogidaUn código corto en el móvil, repetido en la etiqueta del vaso.«¿Esta bebida es la mía?». El código conecta el pedido digital con el producto físico.
2. Plano de la estanteríaUn plano pequeño del local con una flecha desde la entrada hasta la estantería de recogida.«¿Adónde tengo que ir?». Muestra la ubicación antes de que el cliente se ponga en la cola equivocada.
3. Fases de preparaciónTres estados: recibido, en preparación y listo, con el actual resaltado.«¿Qué está pasando con mi pedido?». Muestra el avance sin inventar una hora exacta de finalización.
4. Hora estimada de recogidaUna franja de recogida junto al pedido, indicando claramente cualquier cambio.«¿Cuándo debería llegar?». Solo resulta útil si existe una forma fiable de estimar la preparación.
5. Zona de recogida identificadaEl nombre de una zona en el pedido y el mismo nombre en una señal del local.«¿Cuál es mi zona de recogida?». Añade palabras o símbolos además del color para no depender solo de él.
6. Pantalla de pedidos listosUna pantalla cerca del mostrador con los códigos de los pedidos preparados.«¿Puedo recogerlo ya?». Permite comprobarlo sin mirar el móvil constantemente.
7. Aviso de pedido listoUn mensaje breve en el móvil que indique que el pedido está listo y dónde recogerlo.«¿Cuándo tengo que actuar?». El aviso llega a quien está esperando en otro lugar.
8. Instrucciones en textoUna indicación compacta: punto de recogida, código y qué hacer si falta el pedido.«¿Qué tengo que hacer exactamente?». Ofrece una orientación clara sin depender de un plano, una animación o el color.

Son posibilidades, no soluciones probadas. Por ejemplo, una cuenta atrás atractiva no demuestra que la cafetería pueda predecir bien el tiempo de preparación. Una pantalla de progreso también necesita una fuente para sus estados. Anota esa pregunta junto al boceto en vez de dar por hecho que la capacidad existe.

Comparte las ideas y elige cuáles desarrollar

Pide a cada persona que explique qué hace el cliente en su boceto y qué duda resuelve. Las explicaciones deben ser lo bastante breves como para que todos participen. «¿Qué cambia para el cliente?» ayuda más que «¿Cuál es más bonito?».

En el ejemplo, el grupo podría combinar el código del recuadro 1 con la zona identificada del 5. Esas ideas resuelven la identificación y la ubicación. El aviso del 7 se podría explorar por separado, porque depende de un evento fiable que indique que el pedido está listo. Combinar las ocho propuestas en un solo diseño añadiría complejidad antes de saber qué problema importa más.

Coloca una nota breve junto a cada idea elegida: qué merece desarrollarse, cuál es la principal duda y qué habría que explorar después. «Preparar un prototipo sencillo con el código y la zona de recogida» es un siguiente paso concreto. «A los clientes les encantará» no es un resultado del ejercicio.

Conserva la utilidad de la pizarra después de la sesión

En Boardmix, mantén unida cada cuadrícula original y crea otra zona para las ideas que se van a desarrollar. Usa los números de los recuadros al añadir comentarios o preguntas. Así se distingue lo que propuso cada participante de lo que el grupo combinó después.

En una sesión online, asegúrate de que la pregunta se pueda leer con el nivel de zoom de trabajo y explica dónde debe dibujar cada persona antes de iniciar el tiempo. Si alguien necesita más tiempo para usar tecnología de apoyo o un dispositivo poco familiar, adapta la duración u ofrece la opción de trabajar en papel. El objetivo es explorar alternativas, no medir la velocidad de dibujo.

Abre una pizarra de Boardmix, prepara los ocho recuadros y prueba la pregunta sobre la recogida de café antes de utilizar un problema de tu proyecto. Tendrás algo concreto que discutir: ocho enfoques posibles, no ocho personas repitiendo la primera idea.